jueves 20 de agosto de 2009

Siesta / PINTURAS / M. Sívori Bs As 2008



“Todo lo que un hombre puede dejarle al mundo

es apenas una huella de sí mismo”

 

                                  gracias papá

                       

              en memoria de Félix H. García Lórenzen

                                   1942-2008 































ruedan y siguen y siguen

y cruzan

 

veredas rutas casas pueblos

 

En siestas hechas de

carne y de huesos

 

y de risas que me siguen

 

Como perros

























(..)Pero las pinturas de García están preñadas de mucho más que los aspectos meramente técnicos. Emerge de ellas un ambiente cargado de silencios y presagios, impenetrable, una tierra que revela el carácter entrevisto-pero-vedado de los espacios oníricos. Así, valga la paradoja, hace su aparición la ausencia, que en realidad refiere a una presencia, un binomio, donde cada uno refuerza simbolicamente al otro.


Lic. Silvia Marrube  




















































(..) Cuando me refiero a la obra de Verónica García , hablo de un gestualismo expresivo, una creadora que ciertamente no se refugia en el paradigma lingüístico para desarrollar su tarea; hay, en verdad, una tactibilidad, un pincel empastado que materializa lo único que puede materializar, el "hacer" de la pintura misma; un retorno de lo figural por la sorprendente vía de lo fotográfico, ahora en la forma de testimonio de la propia experiencia: sus imágenes aluden al territorio personal. 

En la pintura se encuentra el resto de una experiencia que, rodeada de silencio, reclama un nombre.


Lic. Otilia Carrique   






























..it is so sweet

and so hard, so

strong

 

like a stone

in the air 



















Yo he visto para la seca

Llegar boqueando a los loros

Y en el Chaco tomar agua

En la huella de los toros

 

                                Popular


























































Verónica García llega hoy a las salas del Sívori para rendir testimonio de su arte y, a través de él, de su entero sentido de la vida. Nos conocimos durante la selección que hicimos en su taller para la muestra “Arte de Salta”, en la que estuvo representada por un conjunto de bellísimas obras abstractas ligadas a la memoria precolombina del Noroeste argentino.

Verónica ha migrado ahora hacia una nueva etapa de su travesía americana. Aunque pareciera haberse alejado de la abstracción pura, en el fondo no se decide a abandonarla por completo. A través de los caminos abiertos al desierto, de un perro que rumbea hacia los bordes de la nada, de los surtidores de metafísico aislamiento, la artista nos sugiere que hay más de una manera de tomar por asalto el silencio de esa tierra que la domina y le dicta sus mandatos. Esos que Verónica ha instalado ahora en estas paredes grises. Los mismos que nos hablan en ese otro idioma olvidado hace mucho por la gran ciudad, en esa lengua que pareciera casi extinguida, pero que ella revive aquí para nosotros.

 

 Prof. Arq. Alberto Petrina

Director Nacional de Patrimonio y Museos










Amo esta tierra

la abrazo y la hago mía

Como si me hubiese parido desde sus mismas entrañas

en tiempos 

de los que no tengo memoria.



..no hay exilio..como el que condena a vivir lejos de uno mismo..